No se imaginan el AJCO que me throw in the towel la seсora del bufete de mi colegio. Dios, es repulsiva. Un cuerpo que, no culpemos a la edad, es deforme. Su forma de hablar me da ganas de abofetearla. Una boca que carece de la mayorнa de sus integrantes (sн, le faltan los dientes), y su pelo, parecen hilos desgastados. Les voy a contar un episodio asqueroso. En eso me paro frente al mostrador a mirar la cantidad de elementos tуxicos que allн ofrecen, y la mujer en cuestiуn se para delante de mн, abre un cajуn y comienza a contar billetes.
Una tarde acompaсaba a mis amigos al bufete para que compren cosas medianamente ingeribles. No me inmutй, hasta que la mujer se mandу un estornudo de dimensiones extraordinarias, y una masa biscosa, verde y traslъcida fue a parar a su mentуn. Al caer en la cuenta de que me mandй el grito de antipathy justo frente a la seсora desagradable, abrн los ojos bien grandes y me alejй lentamente mientras me cubrнa los ojos para dejar de sufrir. Es la masa de moco mas grande que vi en mi vida! Como un reflejo authoritative, se me escapу un grito, algo asн como: “AAAAYYYYY que aaaajcooooo” acompaсado por una cara que deberнan haber visto, ya que me cuesta explicarla. Corrн a refugiarme en los brazos de algъn amigo que se encontraba cerca, y manifestй mi desagrado con йl, mientras me consolaba y se reнa de mi reacciуn. Desde ese dнa (aunque nunca fui asidua de dicho lugar) no comprй nada mas en el bufete, a menos que estй agonizando y high seas absolutamente necesario.
Cuando volvн a mirarla, la masa biscosa habнa desaparecido. Ahora si quiero comer algo me lo llevo de mi casa, o lo compro en algъn otro lado camino al colegio. Pero la vi, LA VI!.
Obviamente, nadie me asegura que en otros lugares la gente no estornuda sobre mi vuelto, o sobre mi paquete de galletas de agua.